En mi último cumpleaños, me regalaron una Monstera. Nunca había tenido una y me apetecía muchísimo empezar a cuidarla desde el principio, así que me la regalaron pequeñita, con solo dos hojas. Han pasado seis meses y ya tiene dos más, aunque aún le queda mucho para ser la Monstera con la que yo fantaseo: algo así como la que he dibujado en este nuevo ecosistema imaginario en el que tienen cabida cosas tan locas como esculturas olmecas gigantes y pájaros mexicanos. No estaría mal tener algo así en el comedor de mi casa...Mientras tanto, sigo regando mi pequeña Monstera, por si acaso un día llego a casa y me la encuentro convertida en un trocito de selva mexicana.
martes, 30 de enero de 2018
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La Ponderosa
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